Translate

domingo, 15 de marzo de 2015

Métodos Anticonceptivos

      Un método anticonceptivo es aquel que impide o reduce significativamente la posibilidad de una fecundación en mujeres fértiles que mantienen relaciones sexuales de carácter heterosexual que incluyen coito vaginal. Los métodos que se administran después de mantener relaciones sexuales se denominan anticonceptivos de emergencia.
 
      Métodos Naturales:  Se basan en el conocimiento del funcionamiento del cuerpo de la mujer, sin la intervención de sustancias químicas ajenas al cuerpo o dispositivo alguno, de forma que hay abstinencia durante los períodos en que la mujer está ovulando.  Están divididos en:

       Coito Interruptus: Conocido como "marcha atrás", este método consiste en la retirada del pene de la vagina antes de la eyaculación.
      De todos los métodos anticonceptivos que existen para prevenir el embarazo, éste es el que presenta el menor índice de efectividad: de cada cien casos en que se utiliza, se producen entre 16 y 22 embarazos no deseados. Su confiabilidad no está garantizada.
      El embarazo se produce durante la relación sexual, pero no sólo la eyaculación en lo profundo de la vagina es lo que lo genera. Antes de la eyaculación final pueden pasar inadvertidas varias eyaculaciones más pequeñas que se inician incluso antes de la penetración, durante el juego sexual. Estas secreciones contienen suficiente cantidad de espermatozoides como para fecundar el óvulo.
      Finalmente, es importante destacar que el método de interrupción del coito tampoco protege contra posibles enfermedades de transmisión sexual.

      Método del Ritmo: Conocido también como método Ogino-Knaus, es una técnica de regulación que utiliza el ciclo menstrual de la mujer para predecir su momento de mayor fertilidad en el mes, es decir, cuando estará más propensa a quedar embarazada. Una vez identificado, la pareja se abstiene de mantener relaciones sexuales o utilizan algún método de barrera.
      Requiere llevar un seguimiento del ciclo durante un período de seis a doce meses para determinar el patrón individual de ovulación. Se toma el período más corto, al cual debe restársele dieciocho días.
      El resultado será el primer día de fertilidad en la mujer. Para calcular el último día, se le deben restar once días al período más largo observado.
      Por ejemplo, en el caso de una mujer que tiene períodos de veintisiete a treinta y dos días, los días con mayor posibilidad de quedar embarazada serán entre los días nueve al veintiuno del ciclo.
      Si bien la ovulación tiene lugar un solo día del ciclo, los espermatozoides pueden vivir dentro de la mujer hasta 72 horas.

      En el caso de este método, las tasas de fracasos son muy elevadas dado que no se tienen en cuenta cambios habituales en el ciclo menstrual, tales como estrés, fiebre y el consumo de medicamentos.
      No se recomienda su uso a mujeres con ciclos irregulares, en tanto mientras más irregular sea el ciclo, habrá menos días considerados no fértiles.
 
      Método de la Temperatura Basal: Consiste en el seguimiento de la temperatura del cuerpo (en estado de reposos absoluto) a lo largo del ciclo menstrual, a fin de identificar cuales son los días fértiles.
      Al inicio de la etapa post-ovulatoria, la progesterona  produce un efecto termogénico, aumentando la temperatura corporal, manteniéndola elevada hasta su siguiente período.
      El período fértil abarca unos días antes y después de la ovulación, por lo que el resto de los días pueden ser considerados días "seguros” para mantener relaciones sexuales sin riesgo de embarazo.
      La medición de la temperatura debe ser todos los días, a la misma hora, al despertar, tras dormir un mínimo de cinco horas continuas y antes de realizar cualquier tipo de actividad. La mujer debe tomarse la temperatura con un termómetro y anotarla en una gráfico. La temperatura puede tomarse por vía oral, vaginal o rectal.
      Posee varias desventajas, como que  no protege contra el SIDA y otras enfermedades de transmisión sexual y posee un bajo nivel de eficacia: dado que la temperatura corporal puede tener variaciones por muchas causas y ya que puede generarse confusión para identificar la fecha precisa de la ovulación.

      Método de Billings: Permite prevenir el embarazo reconociendo los días fértiles del ciclo menstrual, mediante la interpretación de los cambios en la cantidad y naturaleza del moco vaginal que aparece en la mayoría de las mujeres.
      En los días no fértiles, el moco se presenta escaso, turbio y amarillento. En cambio, en los días fértiles, se muestra más elástico, transparente y en mayor cantidad. Estas propiedades son las que facilitan el ascenso de los espermatozoides hacia la cavidad uterina.
      Cuando se nota mayor secreción y transparencia, la pareja de abstenerse de mantener relaciones sexuales. Ante cualquier sensación de humedad o cambio a moco claro y fluido puede considerarse que es un día fértil. Tener relaciones vuelve a ser seguro cuatro días después del moco transparente, cuando retoma su viscosidad y espesor.
      Cuando se nota mayor secreción y transparencia, la pareja de abstenerse de mantener relaciones sexuales. Ante cualquier sensación de humedad o cambio a moco claro y fluido puede considerarse que es un día fértil. Tener relaciones vuelve a ser seguro cuatro días después del moco transparente, cuando retoma su viscosidad y espesor.  

      Método Sintotérmico: Surge de otras dos técnicas anticonceptivas, el método de la temperatura basal y el método de Billings, y de la observación de otros cambios corporales.
      Es considerado el más completo y fiable entre los métodos anticonceptivos naturales, en tanto ofrece una mayor precisión para reconocer la fase fértil del ciclo. 

      Otro de los síntomas a los cuales que hay que prestar atención en la aplicación de esta técnica son los cambios en el cerviz, la parte mas baja del útero. Durante los días infértiles del ciclo, se encuentra en la zona inferior de la vagina y puede tocarse fácilmente introduciendo la punta de los dedos. A medida que se acerca la ovulación, el incremento de estrógeno produce que el cérvix se eleve en la vagina. Regresa a la etapa infértil uno o dos días después de la ovulación.
      Requiere un proceso de aprendizaje previo (a cargo de personal especializado) para una correcta observación, respetar ciertos días de abstinencia sexual si se usa para no tener hijos y tener en cuenta que no protege de las enfermedades de transmisión sexual.

      Amenorrea de la Lactancia: Basado en el uso de la lactancia. La succión del bebé inhibe la producción de hormonas para la ovulación. 
      Tiene un 98% de efectividad en caso de que se cumplan todas las condiciones: que a la madre no le haya regresado el período menstrual, que esté amamantando plenamente y que el bebé tenga menos de seis meses.
      Si bien este procedimiento es eficaz sólo hasta que la menstruación vuelve o hasta los seis meses de lactancia, algunas mujeres continúan usándolo por un año o más; su efectividad, sin embargo, se ve reducida.
      También se recomienda seguir un horario fijo para la lactancia y no utilizar suplementos, aún si la mamá o el niño están enfermos.
      Como ventajas del método podemos mencionar que es, como se dijo, sumamente eficaz, además de fácil de usar. No se requiere otro tipo de suministros y tampoco interfiere con el acto sexual ni produce efectos secundarios.
      Como puntos en contra encontramos que no es una opción para las mujeres que no pueden amamantar, que la duración de esta técnica es limitada y que no protege contra las enfermedades de transmisión sexual.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario